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sábado, 11 de febrero de 2012

Antiguos ardores

Con el tema de la fiesta de la Manzana, uno se encuentra con todo el mundo. Y, como no, con esos antiguos amantes.
Encontrarme con C. no es casualidad, compartimos espacios, y ahora nuestra relación está bien, teniendo en cuenta que es mi ex. Pero estamos bien.
Pero, por ejemplo, la otra noche vi a uno de esos morochos que a veces me traigo para casa... No pareció reconocerme (yo si, esos ojos negros...). Y después me encontré con otro, con el que salí un par de veces, que estaba loco entonces y ahora esta mas pirucho que la mierda. Para mi que anda en paco, tenia ese aspecto demacrado de la gente que arranca con malos vicios, malos y baratos.
Lo lindo fue ayer ver a mi primer novio. El primero con el que estuve. Me llenó de alegría el corazón ver al flaco, y verlo tan bien. Esta gordito. Y sonríe. Me llenó de luz.
Me pregunto, si un día se pusiera el universo de acuerdo, y me cruzara con toda la gente que alguna vez me acosté, cuantos me generarían eso... Muy pocos.
Y si el universo se confabulara me trajera solo a la gente que quise muchisimo, que amé, no se si realmente muchos otros me dejarían con esta buena sensación.
Quizás sea que fue el primero, que yo era inocente hasta para sufrir. Quizás sea que yo lo amé con contrato a término. Él me dijo anoche "sabía que ibas a lograr todo lo que te propusieras". Quizás aquellos que me amaron bien, lo suficientemente bien como para dejarme ir cuando tenía que hacerlo, sean los que me dejen ese calor en el cuerpo. Amar bien es complicadisimo. Espero que gente como el flaco, me haya dejado buenas costumbres en ese sentido.

viernes, 7 de octubre de 2011

queria tantas cosas

Querìa escribir sobre los falsos cerezos. Sobre la nieve que los olmos se pusieron de acuerdo para dejar caer sobre la ciudad, apañados por la brisa. Quería hablar de la ceniza en el peloojospieluñas.
Tambièn quería hablar de Rosario, de sus plazas hermosas y su gente generosa, aunque religiosa. De los bailarines y de sacar y ganchear por no pisar el suelo.
Y quería hablar también de lo sola que estoy a veces, de los miedos que apareja, del agudo acento de la desesperación.
Y a veces quisiera hablar de los y las lind@s amig@s. Y a veces de los que no estàn, o no estuvieron nunca.
Y querìa hablar también del cuerpo mìo y de todas y de como arrastramos deberes y deseos y miradas y pensamientos sobre mi/nuestros cuerpos de mujer. Lo mucho que pesa el cuerpo.
Y de los sueños, te querìa contar mil sueños que dejè irse de la memoria.
Y contarte mi angustia terrible con mi gata, que me sacó el sueño, justamente, varias noches. Y la culpa, la terrible culpa que me carcome.
También querìa contarte de mis amantes, de los que van, de los que siempre se van. Y de los que vienen a veces. Y de cómo se salan o saldan las heridas, según. Y la vida que rueda rueda (sentido antihorario).
Quería también linkear links, subir fotos, vídeos, música.
Pero, estoy cansada. Así que me voy a dormir.

Porque si algo me pasa ultimamente, es que llego a las 23 hs muy cansada.

martes, 15 de febrero de 2011

Soire

C. termino de darme lo que me debía.
Me dolía la panza.
Al volver, encuentro un pequeño sapito en el camino.
La luna, casi llena.
La vida es mas bella.
Y encuentro rastros de sangre en el pasillo.
C'est la vie!

miércoles, 2 de febrero de 2011

Que noche la de Anoche 23

Estábamos en la reunión. Porque si bien la convivencia tanguera era un lujo, y los departamentos estaban muy bien, y todos habíamos podido arreglar bien la mudanza, ahora, había que usar los espacios comunes. Y ahí estábamos, unos cuantos tangueros (la señora rubia, un amigo, otra amiga, mi ex novio C) discutiendo sobre cosas como "si corremos las mesas así, tenemos la pista para bailar" "y si armamos el escenario allá, el sonido hay que ponerlo acá". Discusiones re importantes porque ocurría la organización de la primer milonga para esa nueva comunidad. C, también estaba, poco a poco se va disolviendo la importancia o la atención de la charla, con sabor a cuestiones resueltas. Conversaciones personales empiezan a asomar, aquí y allá, en parejas. Los chicos interrogan a C, y yo llego a escuchar que está bien, que esta contento, que esta enamorado, que la vida sigue, que es feliz, que ya no duele, que hay otra.
Y yo, empiezo a llorar. A llorar, me voy corriendo de nuestro SUM, ese que es tan lindo, justo, justo para lo que los tangueros lo necesitamos. Salgo del complejo de departamentos. Dejo atrás ese edificio de paredes amarillas y sol, y corro a la calle, a la vereda gris, paredes grises y el peor llanto, el que te dobla en dos, el que te llena de dolor y mas dolor y mas dolor. Pienso a los gritos ¿cómo podes hacer algo así? ¿decir sin pensar lo que duele? ¿como podes hacer algo así?.
Y el llanto es tan tan fuerte, que me despierta.

miércoles, 26 de enero de 2011

Caro

... y cuando vi que no era él, me largue a llorar.
"soy algo emocional", mentí sin mentir, y deje que se secaran los ojos.

Cada vez miento peor. Sobre todo a mi misma.

domingo, 16 de enero de 2011

Mi pedazo de culpa.

Hay veces que necesitas un espejo. Hay veces que necesitas que te lo griten en la cara. Hay veces que lo necesitas con subtítulos. Hay veces que te das cuenta solo...
Y hay veces que meas tan pero tan fuera del tarro... que no hace falta ni que griten, ni que subtitulen, ni te emulen. Simplemente sabés.
Lo feo, es que tengo en claro, perfectamente claro, que hace mucho tiempo que vienen diciéndomelo de todas las formas posibles, mostrándome de todas maneras...
Y que no lo vi hasta ahora.
Mejor tarde que nunca. Aunque sea tarde... que se yo, al menos estamos en enero y tiene sentido decir que, RECONOCER que:

Si. Decir cosas muy hirientes cuando aquella persona que tengo cerca esta vulnerable, en especial cuando se mandó alguna, es algo que me sale muy bien. Muy hondo, muy natural, muy fuerte, y sin piedad alguna. Le digo lo que sé que va a cortar en ese momento. Que va a cortar duro.
Y si, sé que no soy, para nada, la primera en notarlo. Mas bien, estoy cerca de ser la ultima.

El deseo personal, para este año, es tratar mas suavemente a quienes se me acercan. Sin cortes en los momentos en los que se exponen. O sea: dejar de ser una perra hiriente. No es excusa que me duela algo que hicieron.

Y si preguntás como me di cuenta... me di cuenta porque vinieron a cachetearme el orgullo, y reaccione como si no hubiese un mañana... No quiero ser una malvada sin corazón solo por un poco de ego herido.
Y tampoco, por otras heridas. De hecho, estoy determinada a dejar de lado ese aspecto horrible que tomo en cualquier discusión.

Tarde?

No se, no se...

Curioso, porque, después de sentirme un par de días como una idiota por haber reaccionado así, también me doy cuenta de lo mucho que me duele hacer esas cosas. Ahora no, porque en el fondo, no importa. Solo fue una reacción estúpida... Pero no es la primera vez. Y me trae mucho dolor personal ese tipo de actitudes mías. Debería volver a autoeducarme emocionalmente, porque hago una expresión muy muy incorrecta de lo que siento, echando sobre la otra persona todo el fardo. Y así, solo me victimizo, a la vez que genero un horror de culpa por todos lados.
Y no soy tan idiota como para ser feliz de esta forma masoquista. Vamos a cambiarlo.

Es genial esto de cambiar por mi.

viernes, 31 de diciembre de 2010

Que noche la de anoche XXII

Volví al secundario. El profesor de música daba clase con un libro viejísimo, que yo tenía en mi biblioteca también, en inglés. Nos explicaba el funcionamiento de un instrumento sumamente exótico, con unas membranas tensas que vibran al unisono, armando lo que el llamaba la "cuerda armónica" y unas cuerdas que se punteaban, dando la "cuerda melódica". Sé que después de esa clase salí y me encontré con C. Me decía que quería estar conmigo. Yo vuelvo al aula y me encuentro con esa chica de voz insoportable, pero pelirroja. Ella mira a C y me dice "me lo presentaste, ya, como tu novio, pero no es mas tu novio". "no, no tenemos una relación cerrada". Entonces ella se va con C a otra aula, mientras yo acomodo los libros en cajas, debajo del banco (esos bancos que había en la secundaria, de largas patas de caño y tabla encima).
Y C vuelve, como apurado, con cara de vergüenza, se ve que esa mina lo encaró o algo. Y a mi no me preocupa, lo que me preocupa es que no tengo el libro de música en inglés, sino que tengo otro, en castellano, que habla sobre ese libro. Le pregunto al profesor si me sirve, y me recomienda que tome apuntes de sus clases... o sea: una mierda de profesor (uno bueno me hubiese recomendado otro libro..).

lunes, 20 de diciembre de 2010

jueves, 16 de diciembre de 2010

Nos sos vos, ni soy yo

Son los otros los que marcan el punto final.
Una marca que dejan los terceros, que te obliga a pensar, que te somete al "que dirán". Y no voy a decir, no, que no me importa. Porque en muchos momentos importó. Y sigue importando. Y seguirá.
¿Cuando dejé que pasaran los demás así, diciendo por acá y por allá, lo que les parecía que veían? Siempre. Como todos.
Porque pode hacer de cuenta que tus oídos son sordos, que no te importa, que estás mas allá. Uno puede convencerse de que el otro no entiende.
Pero, se sabe, Yo soy Otro.
Y el otro no me entiende a mí.
Y en su afán de entender, el afán que comparto, dice.
Y cuando dice, se le escucha... por mas que no quieras. Y quedan, las palabras flotando.
Y se clavan en la mente tierna o dura o acorazada, que nadie se salva. El juicio siempre llega y siempre hay con que juzgar.
Y aunque pienses que aun se puede. Y aunque desees que aun se pueda. Y aunque llores por que se pueda.
Ya quedó marcado el punto.
No hoy. No ayer. Hace meses.
Cuando la escuchaste a ella, a él, cuando escuchamos a aquel.
Y también, cuando dejamos de escucharlos.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

blandita mantequita

Lo malo es que, teniendo en este momento, la autoestima relacional por el subsuelo (con melodramas nocturnos de "BUAAAAAA Me siento sola, no tengo amigos, y ya que estamos, estoy gorda y tengo el pelo horrible"), sumando que, pese a que me pongo encantadora, solo se me acercan hombre ebrios o indeseables (uy, queria escribir sobre eso el otro día), se me pone el corazoncito blandito ante cualquier acto de nobleza y/o caballerosidad.

Manitos de manteca, me decìa mi madre de chica, si se me caia algo... (no podia dejar de pensar en mis manos como medialunas, inùtiles para la sujeción, aunque tiernas y suaves) .

Pechito de manteca, me digo yo (me reto, pero se me escapa ese suspiro sonso, irracional, coqueto a destiempo, cuando pienso en ese minimo gesto de nobleza/caballerosidad).

Mademoisille Angoisse

Que mal, que mal.
Que mal sentirse tan mal.
Que mal cuando te toca, sin comerla ni beberla, bancarte los retos para otros.
Y es peor cuando una es la que pone el hombro para que no se desmorone todo.
Y también va mal, cuando el día anterior te comiste el maltrato injusto, innecesario.
Pero eso ya paso. Pero anoche fue bastante malo.
Muy feo.
Darte cuenta, no? Como de golpe... que todo eso que te pasa a vos, lento, por el otro lado pasa mas rápido. Es fácil notarlo, o sea: se rompe la relación, entonces te sentís muy mal con vos. Como típica defensa, pasas a enojarte con el otro (y no te sentís tan mal). Pero al final, hay un balance y ni soy una perra, ni es un hdp (excepto, claro, en ESE caso que no solo es un Hijo de Puta, con todas las letras, sino que también es un sicópata, sociópata, enfermo absoluto).
Bueno, yo sigo en la primer parte.

Hay gente que quema etapas, parece...

domingo, 12 de diciembre de 2010

Me mata

Te dije la otra vez que me esta matando? Bueno, sigue.
Deberia tener mas autocontrol, la puta madre. Pero yo sigo metida donde no me llaman,
y me esta matando, me esta matando.

jueves, 9 de diciembre de 2010

Resentida

Anoche me dormi pensando un post lleno de resentimiento. Citando a todos mis ex diciendo las mismas barrabasadas, esas cosas que se te quedan en la cabeza y te enojan, no por lastimar, sino porque resultan un cliché que solo pretende sembrar dudas o crear dolores.
Como si no bastaran los que provoca la perdida.
Son medio ridiculos. O a veces, hacen que me sienta ridicula: como anoche. Pensando en sus dichos dolidos, porque cuando algo nos duele todos somos iguales. Todos decimos lo mismo, pensamos igual. Nuestro ego se encarga de defendernos de ese dolor.
La diferencia entre quien pasa muchos cortes y quien pasa uno, es que cuando escuchamos al ego en nuestra cabeza, sabemos callarlo. El inexperto no.
Po eso, no voy a escribir, a reproducir lo que dijieron. Porque seria un cacho de mi propio ego, defendiendose, a brazo partido, contra mi dolor. No el de ellos, el mío.
Y creo que bastante ridicula soy contandote que todas esas cosas me pasan por la cabeza, querido lector. Prefiero no seguir el (mal) ejemplo de la inexperiencia. Quien sabe a quien lastimo o resiento... Pero no soy para nada inmune al resentimiento, como no soy inmune al dolor, a la muerte, a enamorarme, al miedo o a las paperas.

lunes, 29 de noviembre de 2010

me esta matando. La puta madre.

Fiesta

Estaba de fiesta.
La pase genial.
Una fiesta de disfraces... un disfraz prestado, mucho alcohol.
Un muchacho me saca a bailar, insiste un par de veces. Otro me pide el teléfono: no se lo doy.
Muchos hombres son así: El que preguntó sobre mí, sobre lo que hago, después no pidió mi teléfono... El que solo habló de él, si.

Llegué a casa, taconeando. me saque las galas coloridas...
me divertí, seguro... no te lo voy a negar.
Pero me hubiese divertido muchisimo mas si hubiese pasado esa fiesta, y el antes, y el después con mi ex novio C.
Que ganas que tengo de dejar de extrañarlo. Que ganas que tengo de que deje de doler.

martes, 16 de noviembre de 2010

a cuentagotas

Dos lágrimas por noche, a veces una en la tarde.
Si que quedé mal: el vapor del lagrimal me empaña, a veces, o un poco, la alegría.
Como siempre, cuestan las mañanas... y las noches, y las tardes.
Menos mal que crece la pila por leer.
Que difícil leer con dos lágrimas, que salen, pegan el salto, usan las pestañas como trampolin. Inconscientes chocan contra la mejilla, se estallan, se dividen, se deslizan. Y llegan al cogote, si no fui bicha y las sequé antes, con dos dedos, las dos lágrimas.


lunes, 8 de noviembre de 2010

Que noche la de anoche XIX

Anoche soñé que estaba en la casa de un pariente, tío o algo de mi padre. Resulta que en el fondo tenía como mil chiquicientos departamentitos, pintados de blanco y de violeta, horribles. Los alquilaba. El patio era un basurero.
Al lado había un hospital. Mi abuela Blanca había estado internada ahí, pero ahora entrábamos a la morgue. Sacaban a la abuela de adentro de una heladera y la ponían en una bandeja... estaba toda hinchada, de color rojo. Un cura empezaba a recitar eso que dicen cuando alguien se muere... extremaunción creo que se llama. Nunca escuché una.
Y mientras el cura resaba, mi abuela movió la cabeza para el costado, se deshinchó de repente y nos dijo, clarísimo "chau a todos".
Flor de susto!
Pero enseguida abrió los ojos... se había dado cuenta de que tenía que morirse, pero dijo chau. Pero de repente se siente mejor: se incorpora... de alguna manera, estoy a cargo de mi abuela, mientras alguien llama al médico y una colega de mi padre se acerca para saludarla.
-¿tenès hijos, querida?
- Tengo tres hijos
-Muy bien.
(la abuela, los valores de la vieja era)
Mientras la abuela Blanca me mira con sus ojos enormes y oscuros, va rejuveneciendo, el pelo le pasa a gris, la piel se le va tersando, siempre su piel tan suave de viejita.


¿alguien sabe qué número es "il morto que parla"??

domingo, 7 de noviembre de 2010

Pochoclo

Estan fríos.
Dulce, si... fríos. Y húmedos: el clima platense no es bueno con estas "palomitas de maiz".
Pochoclos!
en el cine, a modo de merienda.
Una vez más, los pochoclos en el cine son una mierda.
A C no le hubiese gustado esa película. A mi si me gustó. Mi mejor amigo G se hubiese levantado al inicio... falta de rigor histórico.
que suerte que alguna vez hice los pochoclos. Supervisada por C, pese a mi desgano. Me quemé la lengua con el caramelo.
Lo extrañé toda la película.
Podría escribir una larga lista de todos los detalles, las escenas, los aromas que extraño. Pero si lo hago, va a ser necesariamente una lista incompleta.
Extraño a C.
Todo.
O quizás, salvo las mentiras, extraño todo.
Y no es solo en la noche: me agarran las extrañezas en medio de una clase... en medio de un libro... en medio de una película... en medio de la nada... Y a la noche, y a la mañana, y a la siesta...
Extraño a C.

martes, 2 de noviembre de 2010

Es oficial

Ver "Como conocí a vuestra madre" sería realmente esperanzador en este momento. Pondría en contexto lo que acontece en una ruptura. Daría una nueva perspectiva.
Esperanza, sisi.
Pero todavía no.